Bañeras de hidromasaje, como tener un spa en casa

Bañera Albal

Las bañeras de hidromasaje se están haciendo un hueco en muchas casas. Hogares donde el cuarto de baño se convierte en un lugar de paz, sosiego y relajación. Combinan tecnología y diseño para conseguir una experiencia única.

Ya en la antigüedad culturas de todo el mundo utilizaban las bondades del agua caliente para mejorar la salud y relajar el cuerpo y la mente en lugares públicos. Hoy, ese privilegio es una realidad sin salir de casa.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Formas y complementos

Las bañeras de hidromasaje están equipadas con unas boquillas, llamadas jets, orientables que proyectan agua, aire o ambos a la vez. Elegir uno de estos tres sistemas así como las medidas y forma será lo primero.

Según las medidas de nuestro cuarto de baño optaremos por una forma u otra. Las angulares son ideales para espacios pequeños pues se adaptan a cualquier rincón. Las bañeras rectangulares, redondas u ovaladas permiten la comodidad de estirarse pero necesitan más espacio.

Pueden colocarse a nivel del suelo o en alto colocando un faldón. Aunque la instalación es sencilla hay tener en cuenta ciertas medidas de seguridad.

Los diferentes accesorios y complementos consiguen una bañera única y personal. Reposacabezas, griferías con cascada, jets adicionales, kit de cromoterapia o aromaterapia, luz subacuática, desinfección por ozono, kit calentador, son algunas de las posibilidades.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Las bañeras de hidromasaje pueden beneficiar nuestra salud

Con las bañeras de hidromasaje podemos crear un espacio donde aprovechando esta terapia natural llegamos a combatir el estrés. También nos ayuda a mejorar la circulación sanguínea, relaja y tonifica los músculos así como elimina toxinas al abrir los poros e hidrata la piel. Incluso puede tener un efecto analgésico y antiinflamatorio.

La temperatura del agua no debe sobrepasar los 40 grados. Además no colocar equipos eléctricos cerca para evitar accidentes. Y, por supuesto, tener mucho cuidado de no dejar a los niños solos.

En cuanto a la limpieza, utilizar productos específicos y suaves para que la bañera de hidromasaje luzca impecable, como el primer día.